Consejos a Pedir de Boca
El bienestar de nuestros dientes
no se logra solamente con acciones puntuales cada vez que se nos presenta
un problema,
sino que es el
resultado de la adopción de varias medidas que nos ayudan a
mantenerlos en buen estado las siguientes recomendaciones, las cuales
en su aplicación nos exigirán constancia y la generación
de buenos hábitos de cuidado bucal.
El objetivo principal de nuestra profesión es mejorar y mantener
la salud bucal de la población. Para lograrlo es necesario difundir
entre nuestros pacientes (y la población en general) medidas
preventivas, si es posible desde el nacimiento, para evitar o por lo
menos disminuir las enfermedades bucales más comunes.
Estas medidas comienzan ya tratando a la mamá durante el embarazo,
detectando posibles factores de riesgo que incidan en el desarrollo
de su bebé (por ej. hábitos nocivos);
Comprobar que siga la dieta balanceada indicada
por su médico;
Enfatizar una correcta higiene bucal (cepillo, hilo dental), control
de cavidades cariosas;
Cuidar un aporte adecuado de flúor por vía sistémica
(sal fluorada, agua) o tópica (dentríficos).
En el bebé, estimular el amamantamiento en posición
correcta, realizar control de dieta, evitar el agregado de sustancias
gratificantes al chupete (azúcar, miel).
A medida que va creciendo, agregado de flúor a la dieta (vía
sistémica);
Higiene de los dientes y rebordes.
Se deben evitar hábitos alimenticios nocivos
(exceso de golosinas, etc.).
Alrededor de los 5 o 6 años, se debe comenzar con aplicaciones
tópicas de flúor o enjuagatorios fluorados.
Es muy importante evitar la ingesta entre comidas y lograr una correcta
higiene.
Al establecer estas medidas preventivas y de control en las primeras
etapas de la vida, lograremos adolescentes y adultos sanos.
Finalmente, vale dar importancia al destaque de
que los intervalos entre los controles por parte del odontólogo
no deben exceder los 6 meses.
Un buen cepillado
A la hora de limpiar tus dientes, y para poder
eliminar con mayor seguridad los restos de alimentos que quedan entre
los dientes (responsables
de que los gérmenes se multipliquen), realiza el cepillado con
movimientos verticales, en el sentido de los dientes y nunca de forma
horizontal. No dejes de hacerlo en la parte posterior de los dientes,
que a veces descuidamos y en la que también actúa la
placa bacteriana. Si tienes dientes separados, o un hueco por falta
de una muela o un diente, hay cepillos muy pequeños (interproximales)
especiales para esas zonas. Ten también en cuenta el hilo dental.
Y ante la duda, no dudes en consultar a un odontólogo.
Mantén tus dientes blancos
Cuando en la base de tus dientes
observes una línea amarillenta,
que puede ser más o menos oscura, es muy probable que tengas
sarro. En ocasiones se debe a una insuficiencia higienización
de la boca, pero a esto habría que añadir el tipo de
alimentación que tomas (conviene evitar los blandos y pegajosos,
y el exceso de dulces).
© 2011
El nombre y logo de Salud&imagen.com, son marcas registradas.
Todos los derechos reservados.
| Inicio | Mejora
Tu Salud |Tips de Belleza | Famosos| Famosas | El
Vino | Contáctanos |