Es
uno de los mejores jugadores del mundo, el que más cobra en su
país. La afición le adora, aunque también le ha dado
la espalda en momentos cruciales. Casado con la Spice pija, David Beckham
es una estrella mediática: tiene una mansión, la Reina de
Inglaterra se preocupa por sus lesiones e incluso es materia de estudio
en la universidad. Causó sensación desde las filas del
Real Madrid.
¿Quién dice que los sueños no pueden cumplirse? David
Beckham siempre había querido jugar en el Manchester United, y ya
de pequeño decidió trabajar duro para lograrlo algún
día. Lo cierto es que Becks empezó a despuntar bien pronto:
con 12 años ganó una competición de jóvenes
promesas que le permitió viajar a Barcelona y vivir un entrenamiento
del Barça. El director de la escuela que le premió era Bobby
Charlton, una leyenda del fútbol inglés, que se fijó en
su manera de jugar y no dudó en recomendarlo al Manchester.
Pasarían aún varios años, pero finalmente el pequeño
David llegaría a su club favorito. Fue en 1991, cuando tenía
16 años. Beckham firmó un contrato de formación con
el Manchester y entró en el equipo filial. Su calidad de juego hizo
el resto: en 1992 debutó en el primer equipo, en 1993 firmó su
primer contrato profesional y en 1994 ya estaba en la Liga de Campeones.
Pronto se convirtió en titular imprescindible, se metió a
la afición en el bolsillo y logró que el seleccionador de
su país lo llamara a filas. Cuando le convocaron para Francia 98,
Becks vio por primera vez al alcance de la mano su sueño de ganar
la Copa del Mundo.
Lo que no sospechaba es que aquel Mundial le traería uno de los
peores momentos de su carrera... Los nervios le traicionaron en octavos
de final, ante Argentina: tras una acción de Simeone, recibió una
tarjeta roja y la expulsión. Con un hombre menos, su equipo no superó la
eliminación. Toda Inglaterra, desde los aficionados a la prensa,
culpó a Becks por aquello.
Pero Beckham no se dejó amedrentar por las críticas. Es más,
replicó a sus detractores con una temporada increíble en la
que el Manchester triunfó en la liga inglesa, la Copa de Inglaterra
y la Liga de Campeones. Como recompensa, la FIFA le declaró el segundo
mejor futbolista del año en 1999, sólo por detrás de
Rivaldo. Dos años después repitió ese título,
quedando esta vez después de Figo. En 2002 volvió con su selección
al Mundial, ahora ya como capitán. Aunque tampoco entonces logró llevarse
la Copa...
En 2003, Beckham abandonó su equipo de toda la vida para fichar
por un club español: el Real Madrid. Su llegada el equipo de las
estrellas causó gran expectación, ya que hasta el último
momento el Barça también se interesó por el jugador.
Becks se ha hecho famoso fuera del ámbito deportivo por su relación
con Victoria Adams, la Spice pija, con la que tiene dos hijos. Los Beckham
son una pareja muy popular en su país y un reclamo constante para
la prensa por su estilo de vida lleno de lujo y glamour. Casado con un icono
gay, Beckham es también un sex symbol para los homosexuales ingleses.
Esa habitual aparición en las portadas no parece gustar a ciertos
sectores deportivos, que también critican el ambiente excesivo que
rodea al jugador. Con todo, Beckham ha demostrado con creces que es un futbolista
de excepción. Y eso, en definitiva, es lo que importa.