Zinedine Yazid Zidane nació en Marsella, Francia el 23 de junio de
1972, sus padres son argelinos (Smail y Malika) y tiene cuatro hermanos,
Djamel, Farid, Nourredine y Lila.
Desde muy pequeño sintió afición por el deporte, a
los cuatro años ya montaba en bicicleta y a los seis empezó a
practicar el judo. Pocos años después acudía al estadio
de Marsella y se enamoró del que considera un jugador maravilloso,
Enzo Francescoli, que por entonces jugaba en el Olympique y al que aún
admira.
Con 14 años dejó su familia y se marchó al Cannes.
Allí vivió en la casa de un directivo del club, Jean Claude
Elineau, que le acogió y le trató como a un hijo.
Debutó en la Primera División francesa el 20 de mayo de 1989,
en un partido contra el Nantes de la mano de Luis Fernández, por
entonces entrenador-jugador del Cannes. Una vez dejó el Cannes, fichó por
el Girondins de Burdeos, equipo que le catapultó a la fama, con una
gran actuación en la Copa de la UEFA en el año 1996.
Antes, había conseguido lo que para él fue una gran satisfacción:
conseguir la clasificación para la Eurocopa de Inglaterra. Allí aprendió que
un gran campeonato se debe preparar exhaustivamente para estar en forma
en los momentos importantes. Zidane empezó a jugar con la nacional
francesa junto a Pedros, Llacer, Nouma y Ouedec, y debutó con la
absoluta el 17 de agosto del 94, marcándole dos goles a la República
Checa.
Recuerda especialmente el 3-0 que el Girondins le endosó al Milán
en Burdeos en los octavos de final de una Copa de la UEFA de la que fueron
subcampeones. Quizás aquel partido, junto con la gran temporada del
equipo en Europa le valió el pase al Calcio y la proyección
mundial. Con el Girondins disputó 34 encuentros de Liga y marcó seis
goles en la última temporada. Zidane se moja y opina que el Balón
de Oro de 1996 conseguido por Sammer no es justo. Muchos en Turín
creen que el del 97 puede ser para él. Mientras tanto, Zinedine disfruta
de la pasta italiana y aprende italiano para poder entender las películas
en el cine, que era su gran pasión en Marsella, donde acudía
dos o tres veces por semana.
1998 es el año de su consagración. Su magnífica actuación
en el Mundial de Francia, sobretodo en la final frente a Brasil en la que
marcó 2 de los 3 goles que marcó Francia y le valió el
título Mundial, le ayudó para conseguir el Balón de
Oro como el mejor futbolista del año. Y para poner la guinda al pastel,
ha logrado ganar la Eurocopa 2000 con Francia. Ha deslumbrado por su juego,
por su inteligencia sobre el campo, y ha demostrado que no le tiemblan las
piernas en los momentos importantes. Tanto es así, que actualmente
es considerado el mejor jugador del mundo. Muchos le comparan ya con Platini,
pero él cree que sólo tienen en común la posición
en la que juegan, ya que piensa que tiene aún mucho que aprender
para llegar a la altura del mítico 10 francés, que también
vistió la blanquinegra de la Juve, un viejo sueño de Zidane.
Zinedine es rápido, potente físicamente y tiene una excepcional
calidad técnica y visión de juego. Pese a actuar en el centro
del campo suele conseguir un buen número de goles gracias a su durísimo
disparo. Lanza magistralmente las faltas y su único punto negro es
su excesiva frialdad. Su gran obsesión era demostrar en una liga
tan potente como la italiana todo lo que había enseñado en
Francia.
Lo había conseguido, había entusiasmado con su juego, había
conquistado títulos como el Scudetto la Supercopa de Europa, y la
Copa Intercontinental con la Juve. Había llegado al la final de la
Champions League en dos ocasiones, y quizás esa era asignatura pendiente,
ganar la tan preciada Copa de Europa.
En verano de 2001, Zinedine ficha por el Real Madrid, Zizou llega a un
equipo plagado de estrellas esperando conseguir el único título
que le quedaba por ganar, la Copa de Europa.
Era la temporada del Centenario del club, elegido aquel año mejor
equipo del siglo XX por la FIFA, y su traspaso había generado muchísima
expectación, se había convertido en el fichaje más
caro de la historia del fútbol 13.000 millones de pesetas. Con su
fichaje el Madrid se convertía en un equipo plagado de estrellas
con Figo, Raúl, Roberto Carlos y ahora Zidane.
El 25 de mayo de 2002, Zidane cumple su sueño de ganar la Copa de
Europa, en una final inolvidable en la que marca el gol de la victoria,
el Real Madrid logra su novena Copa de Europa, y Zizou, gana, en reconocimiento
a su gran temporada el título de Jugador Más Valioso del campeonato.